Pata de elefante

Y no me refiero a los espantosos pantalones que se pusieron de moda a finales de los 60. Esta tarde me fui a comer con mis ex-compañeros de trabajo. Comí con DJ Muerto y me lo pasé muy bien. El tío es súper gracioso. Además hablamos de cosas serias y nos contamos cosas así, en plan “de hombre a hombre”.

Después, como la tarde estaba soleada y calurosa, decidí irme al retiro a sentarme en un banco a descansar y a finiquitar de una vez por todas el primer volumen de “Los Mitos de Cthulhu“.

Tras la terrorífica sesión de Lovecraft, dediqué unos minutos a tomar fotografías y allí me topé con el pie de este árbol. Me pareció curioso. Una pata de elefante que sostiene un plátano (creo, aunque bien podría haber sido un olmo). Más que sostenerlo… el árbol surgía de la extremidad, como si carne y corteza formasen un continuum indivisible y casi natural.

¡Hmmmm! Me parece que tengo que dejar de leer esas historias sobre los Primordiales.

Primer…


En una ciudad cualquiera, de un lugar cualquiera (aunque todos sabemos que esas cosas sólo ocurren en América, the land of the free) un par de mozalbetes súper inteligentes descubren, por casualidad, una máquina que hace realidad el sueño de cualquiera.

Y ahí es donde comienza el embrollo. Un trepidante juego de flasbacks, dobles de personas, desincronizaciones, dejà-vus, corrección de errores… Cosas que, o te atrapan, o te resultan verborrea incomprensible.

Yo, sin ánimo de darme aires de listo, me quedé en el primer grupo. Tanto que hoy me he pasado media mañana desenmarañando los entresijos del film con la ayuda de Ben. ¿Que si lo hemos conseguido? Pfffff… ni de broma. Me he quedado peor de lo que estaba. Hay mil cosas que no entiendo.

Por ejemplo: ¿Es el tiempo relativo y unidireccional? ¿Puede doblarse y malearse a nuestra merced? ¿Son las cosas lo que realmente parecen? ¿Estoy aquí y ahora? ¿Qué demonios hago limpiando mi mesa de trabajo con un trapito húmedo? ¿Es que le quiero quitar el puesto a nuestra simpática y muy eficiente limpiadora? ¿Es que me está absorbiendo realmente este complejo de “fregadora de Ministerio” al que me empujan mis compañeros de piso?…

Muchas incógnitas sin respuesta. Paradojas irresolubles. Tendré que ver Primer de nuevo a ver si se me despejan las dudas. O, al menos, se me quitan los complejos.

Würsa (18 000 Km from earth)

Estamos a 18000 kilómetros de altura y nos falta el aire. No sólo por el vértigo de las más de 40 mil personas (y subiendo exponencialmente cada minuto que pasa) que nos miran, sino por el improbable ejercicio de equilibrio imposible que realizan los animales y objetos que acostumbramos ver en apacibles posturas.

En palabras del autor de la imagen:

Sculpture by Daniel Firman for the exhibition Superdome at the Palais de Tokyo.

In my opinion the rest of the exhibition’s rubbish but this piece is spectacular. That’s what an elephant can do at 18 000 Km from earth gravity.
It’s worth checking out the photos of how the taxidermist prepared this sculpture (the catalogue is free with the exhibition but I couldn’t find the pictures online)

Simplemente maravillosa.

PD: ¡Visitadla! Es la nueva sensación de Flickr.

Aprende a nadar

Con manuales como estos… no creo que nadie pueda resistirse.

Así, así. Sigue así, que vas muy bien…

 

Agáchate un poquito más…

Estamos aquí (pero un poco allí)

Aquí tenéis un resumen fotográfico de lo que ha sido nuestra estancia en la capital italiana. Después de dos semanas todavía tenemos la mente más allí que aquí.
Bueno, algunos. Porque otras se marchan al otro lado del charco a pasar 20 días. Las hay con suerte. Llegar de vacaciones y volver a irse. Si es que no le ha dado ni tiempo a deshacer la maleta. ¡Qué más quisiera yo!.
Bueno. Al turrón.

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Después de Roma nos fuimos a Galicia. Y más fotos por publicar. Pero para la próxima. Que sino os vais a hartar con tanto foterío y tanto vacacionismo. Además. Así rememoramos durante más tiempo lo bien que nos lo pasamos.

¡Hasta la próxima!.