Regalitos

Regalos Argentinos
Ya está aquí. Ya ha llegado. Clari, después de muchos días (que parecieron años), ha retornado de su aventura bonaerense.
De su regreso hay muchas cosas buenas a destacar. Fundamentalmente me encanta la idea de no estar solo más tiempo. Aunque la soledad se pueda disfrutar, yo soy una persona que gusta de la compañía y, qué queréis que os diga, la echaba mucho de menos.
Es por eso que estoy súper contento.
Además. Con tantos regalitos que ha traído… como para no estarlo. Viendo esa mesa repleta de fantásticos presentes, ¿no os doy muchísima envidia?

Dos fotos

Dos imágenes han llamado mi atención en mi segundo día de exilio forzado (el lumbago no me permite muchas florituras) y he querido compartirlas con todos vosotros.

La primera, ésta tomada en nuestro viaje irlandés de finales del año pasado.

El motivo de que haya llamado mi atención es porque ha sido incluida en la “Décima Edición de la Guía Schmap de Dublín” y la podéis ver aquí.
No obtengo beneficio económico ninguno, pero el ego y la “honrilla” se me ponen por las nubes.

La segunda es ésta que me ha enviado mi querida Helen para desearme que me reponga pronto de mi enfermedad.

Sonrisa terrorífica

Me encanta porque bajo esa maravillosa apariencia de sonrisa inocente, tiene ese punto de… ¿carcajada terrorífica?.
Mil gracias Helen.

Así transcurren mis días. Entre dolores diversos, ánimos binarios y radiaciones catódicas. Y es que, aunque no me creáis (por la lluvia, el frío y demás), estoy deseando poder volver a moverme libremente. ¡Sic!

Cumpleaños (y ya son…)

Las fotos de la fiesta de cumpleaños en Casa Julio

Como era de esperar las celebraciones del cumpleaños tuvieron lugar en el mejor y más selecto local de todo Madrid: Casa Julio.
Como de costumbre, la comida, las bebidas y la atención fueron de lo más esmerado. Me encanta acudir a este ya famoso recinto a disfrutar del “buen yantar” y de la grata compañía de Maite, Luis y demás.
Como podréis ver en las fotos (que son bastante malas pero se disculpa porque no llevamos cámara y solo Clari se animó y se acordó de tirar unas cuantas con el iPhone) acudieron todos los que se esperaban y algunos más. También he de decir que se produjeron muchas bajas de última hora. Aún así los que allí estuvimos nos lo pasamos en grande.
Como no puede ser de otra manera, también hubo regalos. Muchos y muy bonitos. Todos relacionados con la lectura, que se ve que tengo que leer más si me quiero poner al día.
¿Cómo cerrar este post? Pues agradeciendo a todos los que allí estuvieron por su presencia, su amabilidad y su bien querida amistad.

PD: Hay más fotos de un “happening” previo pero no dispongo de ellas aquí y no las puedo publicar ahora. A ver si esta tarde, entre descanso y suegra (que ha venido de visita, por lo que estamos muy contentos) encuentro un ratillo y las cuelgo.

Cosas que pasan

Adidas a tutiplén.
Llevo una semanita que para qué contar. Cuatro días sin email en el trabajo. Bueno, no exactamente. Los mails que me envían tardan una media de 4 o 5 horas en llegar. Conclusión: cuando ya estoy metido en la cama, a punto de dormir, el BlackBerry se vuelve loco pitando al compás del chorreo de mails (Ya sé que tengo que apagarla, pero a veces se me olvida. ¿A vosotros no?) ¡De los nervios!.
Todo esto hace que, cuando llego a la oficina por la mañana, me tenga que convertir en un pulpo. No por tocón, ¡ojo!. Sino porque tengo que atender al móvil, al fijo, a los chats y a la cola de personas que se me quejan directamente porque no reciben correos. ¡Cómo si no lo supiera!.
Y, para colmo de males, nadie sabe cuánto más va a durar esta situación.
Menos mal que Privalia siempre está ahí para alegrarnos y para que nos tomemos las penas con mayor ligereza y mejor calzados. Hoy las recibimos y ya las tenemos puestas.
Contentos estamos. Como niños con zapatos nuevos.