Insólito
Esta mañana, como de costumbre, me he sentado a mi mesa de trabajo dispuesto a atender cualquier petición (por extraña que sea). Intento no sorprenderme de nada pues llevo ya muchos años en esto de la “tecnología” (no me gusta eso de nuevas tecnologías, porque conviven con nosotros desde hace varias décadas) y sé que hay que adaptarse a los conocimientos de cada usuario. No todos sabemos lo mismo de las mismas cosas y hay gente a la que “términos técnicos” le pueden sonar a chino mandarín.
Así que, cada día, abro mi mente y pretendo no asombrarme. Aunque a veces es… inevitable.
Después de tomarme el café de rigor y hacer resumen de tareas para la jornada, Isabel (nuestra encantadora recepcionista que cada día me entrega catálogos, folletos y publicidades varias) deposita sobre mi escritorio una caja blanca procedente de ¡¡¡France Telecom!!!. A mi nombre…
Aquí os dejo fotos del desempaquetado.
¡¡¡¡Un cinturón!!!! Orange me ha mandado un cinturón. No salgo de mi asombro.
Y, para más INRI, lo mandan a nombre de R. Pancín. Que supongo yo que será por aquello de la barriga, la dieta y el apretarse el cinturón.










Bienvenidos seáis todos a Trina Town, la nueva capital mundial de la naturalidad.
