¡¡¡Re-greso re-lindo!!!
¡Vale! Lo he pillado. Dejo de hablar de curro. Parece que a nadie le gusta (o a casi nadie) que hable de mi trabajo. Vale que me lo paso bien. Vale que me río un montón. Vale que es una juerga continua. Vale que es un no parar… pero tampoco os voy a martirizar con mis “problemas” de trabajo. Así que he decidido volver, con nueva cara, y contaros cosas que he hecho el fin de semana.
El sábado por la mañana nos fuimos a tomar el solete al Templo de Debod y me quemé un poquito el cartón. Es lo que tiene estar “cartoniano” y no tener pelos que te tapen. Con ello y con todo comimos en mi terracita todos en comuna, nos acicalamos y nos dispusimos a salir para pasar una noche, sino memorable, al menos para recordar.
Todo empezó en el Barracudas con un concierto dark-gótico. Teclados, campanas, guitarrazos, voces de soprano, cuero y cadenas. ¿Que qué hacíamos allí? Eso es algo que merece explicación a parte. Digamos que fuimos a ver a un colega. No hay fotos del evento porque era todo tan “dark” que no había flash que lo soportase.
Luego nos fuimos a cenar a un burriquín, donde nos regalamos con un menú infantil y un juguete-tecnología punta- de la última peli de Indiana Jones.
Y de allí marchamos, algo nerviosos, a una auténtica “rave” a la que estábamos invitados. Imaginábamos una nave industrial enorme, cuerpos sudorosos y semidesnudos, música a un volumen brutal, luces estroboscópicas, espejos, tarimas, neones, cuerdas, barras con mil camareros,… Y nos encontramos metidos en un sótano y con una fiesta que no le hacía ni pizca de sombra a aquellos memorables eventos de “El Bajo de Elvi“.

Lo mejor: este grupo de tarados que se pusieron a hacer una performance ataviados con uniformes a lo Eva Nasarre y Jordi. Aún así, la excusa nos sirvió para acostarnos a las 7 de la mañana del domingo. Pudimos así malgastar el peor día de la semana comiendo, comiendo, comiendo, durmiendo y comiendo.
Y vuelta al curro. Perdonad que os vuelva a hablar del tema pero últimamente estoy tan rodeado de argentinos que en todas partes me parece ver cosas…







