En papel

Hoy, al ser el día del libro, he hecho algo que tradicionalmente me gusta hacer. Regalar libros. Es un gesto que me gusta compartir. Entregar presentes inesperados siempre es algo digno de agradecer. Si además lo que regalas son hermosas historias de papel, el gozo (al menos el mío personal) se multiplica por diez.
Este año he decidido dedicar mis esfuerzos a mis cuatro compañeros de “La Casa de las Flores” y he estado todo el día cavilando sobre el libro que mejor encajaría con cada cual. Y la cosa ha quedado como sigue:
A Isa le ha tocado “El laberinto de las aceitunas” de Eduardo Mendoza. Irene se ha llevado en prenda “El lobo estepario” de Herman Hesse. Santi es el afortunado poseedor de “Brooklyn follies” de Paul Auster (el más grande autor de las letras contemporáneas) y Robbie se queda con “Leviathan“, también de Paul Auster (ambos en edición de bolsillo en inglés).
De todos ellos no sabría decir cuál me ha gustado más. Los libros de Auster son una delicia para el lector. El lobo estepario es uno de esos escritos que dejan una huella indeleble. Y, qué decir de Mendoza, un genio del humor y de las letras hispanas.
Y a vosotros, ¿os ha tocado algún libro el día de hoy?.

…con el ceño fruncido…

A nadie se le escapa (y no es un juego de palabras) la inmensa cantidad de gazapos que invaden nuestra prensa diaria. Ahora, con la llamada Web 2.0, o, atención, “web semántica”, la cosa se agrava más todavía - el hiato entre escribir, redactar, y publicar se reduce a un par de golpes de tecla (o de ratón para los retrasados mentales), y, evidentemente, sólo mirar, por ejemplo, los titulares de “El País” en mi agregador de RSS se me ponen los pelos de punta.

Pero en esto, como en todo, la cantidad y la calidad no suelen ir de la mano. Y es que el gazapo, ese compañero indispensable del acto de escribir, también tiene su histeria, y, evidentemente, hay gazapos mejores y gazapos peores. Y es que la larga trayectoria del castellano ha dado con ejemplos de aleatoriedad ortográfica que dejan a la blogosfera en la picota.

Para antologías, la de ‘Vituperio (y algún elogio) de la errata’, de José Esteban (que salió hace ya algún tiempo).

Cito:

Las carga el diablo. «Basta escribir su nombre para que se ponga contenta la tinta», quiso adular un redactor, en uno de sus artículos, a la hija del director del periódico. En lugar de «tinta», se imprimió nada menos que «tonta». Resultado: «fue despedido y apalizado por el director», cuenta Esteban.

Contenido explícito. Vicente Blasco, en Arroz y tartana, pintaba una escena: «Aquella mañana, Doña Manuela se levantó con el ceño fruncido». Finalmente, lo publicado en una edición fue un muy distinto «aquella mañana, Doña Manuela se levantó con el coño fruncido».

Gastronómica. El apartado de títulos es todo un subgénero. Por ejemplo: un drama titulado La expulsión de los moriscos transmutó por arte de magia en un anoréxico La expulsión de los mariscos.

Periodística. En un anuncio en prensa, alguien solicitaba una «secretaria con inglés». «Aquí se demuestra lo que vale un acento», sonríe Esteban. Al final, apareció publicado «secretaria con ingles».

Alto copete. Esteban no ha podido localizar su nombre, pero un crítico literario dedicó una vez un libro a una condesa cuyo «exquisito busto conocemos bien todos sus amigos». Sólo un problema: se refería a su «gusto», no a sus turgencias.

Flora y fauna. Vuelta a los títulos de obras de teatro y novelas.La obra de Alejandro Dumas La dama de las camelias ha sido traducida, «en más de una ocasión», dice Esteban, como La dama de las camellas.

Metaliteraria. Una erudita Breve historia del ultraísmo argentino se convirtió, en otra ocasión, en Breve historia del altruismo argentino. Casi lo mismo, en fin.

Políglota. En una novela de Ramón J. Sender, en vez de God save the Queen, se publicó God shave the Queen. De Dios salve a la Reina se pasó a Dios afeite a la Reina.

Nocturnidad y alevosía. Por último, también se confiesa Esteban ratón. En concreto, confiesa, mordisqueó un verso de Ramón de Garciasol «cuando trabajaba en la revista Insula». La versión original era un inocente «Mariuca se duerme y me voy de puntillas».El -«jí, jí»- la convirtió en «Mariuca se duerme y me voy de putillas». «Me echaron, claro».

Speaking in Silver…

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Bueno, a estas alturas, a nadie se le escapará la ya casi total dominación cultural que sufre el mundo hispanohablante en manos del ogro anglosajón. Y ya no estamos hablando del uso indiscriminado de anglicismos.

Uno ya se ha acostumbrado a llevarse las manos a la cabeza cada vez que oye decir loop en lugar de bucle, o sample en lugar de muestra. Y uno no sabe qué llevarse a dónde cuando una amiga no puede quedar el fin de semana porque se va al campo a una sesión de outdoor team-building, y su chica llega tarde a comer porque ha tenido que revisar el billing stuffer de turno…

No, el efecto ya ha llegado a formar parte orgánica de nuestras costumbres lingüísticas. Los políticos hablan de hojas de ruta. Gesto hace ya casi medio siglo que no significa expresión facial, sino expresión con la mano.

¿Hay solución? Por supuesto que no. En este sentido, somos ovejas que van derechitas al matadero. Pero, como siempre, el humor queda como el único medio de defensa para el perdedor. Así y todo, quizás como comentario al desquicie lingüístico que estamos sufriendo, o quizás como una especie de exorcismo/catarsis, hace algún tiempo salió este peculiar librito de la mano de Ignacio Ochoa y Federico López. En él, lo que antes eran chistes sobre academias de idiomas (¿Os acordáis de aquel If! If! Between!?) y apaños de último momento en visitas Erasmus al extranjero (recuerdo que lo llamaban “hablar a lo jindio”…), y pasa a ser toda una tesina sobre la transculturación lingüística.

Marchando van algunos ejemplos:

You have more tale than little street
Tienes mas cuento que Calleja

From lost to the river
De perdidos al río

The mother who gave birth to him
La madre que lo parió

Sissy the last
Marica el último

For if the flies
Por si las moscas

Your pan has gone
Se te ha ido la olla

Everywhere they boil beans
En todas partes cuecen habas

Composed and without girlfriend
Compuesto y sin novia

Go out by legs
Salir por piernas

If I have seen you I don’t remember
Si te he visto no me acuerdo

Switch off and let’s go
Apaga y vámonos

It is not turkey mucus
No es moco de pavo

Let’s go don’t fuck me
Vamos no me jodas

Shit little parrot
Cágate lorito

Morning-singer
Cantamañanas

To another thing butterfly
A otra cosa mariposa

Between whistles and flutes
Entre pitos y flautas

Like water of May
Como agua de Mayo

To fuck the female pig
Joder la marrana

Marking parcel
Marcando paquete

To put in a cigar
Meter un puro

My happiness in a hole
Mi gozo en un pozo

… y varios más ejemplos, aquí.

Los que me conocen, ya recordarán el de For if the flies…. Es que lo digo mucho.

Las 7 diferencias

Antes - Después

Aunque no lo parezca, el sujeto de ambas fotos es la misma persona. El concurso comienza aquí. Los participantes deberán responder correctamente a las siguientes preguntas:

1- ¿De quién se trata?
2- ¿Cuales son las 7 diferencias?
3- ¿Qué período de tiempo ha transcurrido entre ambas fotos?
4- ¿De qué color es el caballo blanco de Santiago?
5- ¿Quién levantó Apple?

Aquellas personas que respondan correctamente a todas las cuestiones en el plazo de una semana optarán a un gran premio sorpresa que se desvelará en el momento de anunciar los ganadores.
¡Suerte y al tajo!

Lo sentimos

Debido a un error del webmaster (yo mismo) causado por la oleada masiva de spam que llena los comentarios que ustedes, fieles lectores, dejan en Ciclodí… una decena (aproximadamente) de los susodichos comentarios han sido borrados. No se trata de censura, ni de moderación, ni de escuchas ilegales, ni de espionaje, ni de conspiraciones del gobierno americano. Simplemente se me fue la mano y me los cargué.
En mi defensa he de decir que al mismo tiempo tuve que destruir alrededor de 2000 mensajes que no eran para mí y que tenían contenido de alto voltaje.
Espero sepan disculparme y sigan comentando aquí como siempre lo han hecho. Gracias.