Limpiador de tentaciones

A veces tengo mil ganas de decir millones de cosas, de gritarlas a los cuatro vientos, de hacérselo saber a la gente, que todos lo sepan… Pero eso rompería la magia.

En esos momentos, para evitar tentaciones, imagino mi mente como un lugar vacío que está siendo barrido por el funcionario de turno equipado con uniforme y escobón. El encargado de eliminar hasta el más mínimo resquicio de los deseos imposibles de cumplir.

 

¿Burbuja de Verano?

Plaza de La Cibeles. Madrid. Julio 2008.Cada día que pasa lo entiendo menos. Se supone que, a estas alturas, los termómetros deberían estar a punto de “ebullición“. Calor sofocante, temperaturas rozando los 40 y tantos, los pulmones que queman al inspirar, las calles vacías a media tarde, los parques y piscinas rebosantes de turgentes cuerpos blanquecinos. Y… nada. Pero nada de nada.

Yo, que soy muy cabezota, he tomado la decisión de no volver a ponerme unos calcetines hasta, por lo menos, llegar a Galicia (y para ello falta casi un mes). Por más que por las mañanas, cuando voy paseando a trabajar, se me congelen las canillas y los dedos de los pies se conviertan en pequeños “cheetos” azulados.

¿Pero no habíamos quedado en aquella cantinela del cambio climático, la capa de ozono, el deshielo de los polos y la desertización? A ver si todo va a ser una burbuja como lo de las inmobiliarias.

La notte

La Notte. Casa de las Flores. Madrid. Junio 2008.

Cuando llega la noche siempre apetece hacer múltiples cosas interesantísimas que, desafortunadamente, restan muchas horas de sueño. Así que siempre nos enfrentamos a la misma diatriba: ¿dormir o disfrutar?. Siempre gana la segunda, “of course“.

Lo peor viene siempre al día siguiente, cuando suena el despertador y todas las maldiciones posibles salen por tu boca. Y las que proferiré el viernes no van a ser ni medio normales.

El jueves cenamos con Lola.

El nuevo castellano

Libla Mobi. Calle Gaztambide. Madrid. Junio 2008.
(haz click en la imagen para ampliarla)

Un nuevo reto para los académicos. Veremos cómo son capaces de encajar esto entre las páginas del diccionario.

La monja manga

La monja manga. Autobus 61. Madrid. Junio 2008.Dos mil años de cristianismo hemos tenido que esperar para poder visualizar una estampa como ésta. ¡Hay que ver lo que se moderniza el clero!.