Resumen de fin de semana

El fin de semana fue bastante completito. Hubo de todo: regalos, cenas ricas,
“jamonsito”, pokemon, pizzas argentinas, mojitos, música, conciertos, frikismos, movimiento “sesuarl”,… No faltó de nada.

El jueves celebramos, con un retraso de tres pares de narices (psíquico y en el tiempo) el cumpleaños del Richard. Cenamos de lujo (merluza a la Rucito), postreamos de muerte y regalamos fantásticamente (que es lo que en el fondo nos gusta).

El Richard emocionado al recibir sus regalos. La Casa fe las Flores. Madrid. Marzo 2008.
El Richard con sus regalos

El sábado nos fuimos a Majadahonda a casa del “negro” a conocer, después de mucho tiempo deseándolo, a sus hijos. Ni que decir tiene que Manuelita fue la estrella de la noche con sus zapatos de tacón y su varita mágica.

Esta vez no era “jamonsito”. Majadahonda. Madrid. Marzo 2008.
¡Qué lindo!

Alejito también disfrutó de sus regalos de pinta y pega. Tanto, que hasta le regaló a la Helen un dibujo de un murciélago que, envidia cochina, ya lo quisiera yo para mí.

Alejito abre su regalo. ¡Qué emoción!. Majadahonda. Madrid. Marzo 2008.
¡Pokemon!

Tras ponernos como “chanchos” y calzarnos como animales, nos dirigimos a la Sala Caracol para vibrar con las Darky Nenas en un espectáculo sin precedentes. Nos dejaron a todos con la boca abierta (a algunas más que a otros).

Las Darky Nenas en acción. Sala Caracol. Madrid. Marzo 2008.
Me miro en el espejo y soy feliz

Al acabar el concierto, gracias al ahorro energético y a las combinaciones mágicas del reloj, nos dieron las 5 de la mañana y pensamos que mejor irse a casa para disfrutar de una tarde de domingo de relajo, cama y peliculismo. Que yo no sé a vosotros pero a mí estos cambios de hora me trastocan que es una barbaridad. Y uno ya no tiene edad para grandes excesos.

Instituto Cervantes

Instituto Cervantes. Madrid. Marzo 2008.

El otro día, al salir de trabajar, me encontré esta estampa. Me pareció bien bonita. Digna de ser fotografiada.
El tiempo está revuelto estos días y, junto a unos cambios de temperatura vertiginosos, los cielos se cubren de grandes nubarrones que manchan el nítido azul de primavera.
Me encanta esta ciudad.

Una tarde cualquiera

Esquina de la calle Alberto Aguilera y la calle Princesa. Madrid. Marzo 2008. Foto tomada con iPhone
Una tarde cualquiera, en una ciudad cualquiera, la gente pasea por las calles soleadas. Ya se comienza a preciar la primavera y eso es motivo de alegría propia y ajena.
Las caras de los desconocidos son más alegres, las cosas se ven de otro color y, lo que es más importante, la luz del sol brilla cuando sales de trabajar.
¡Me encanta el buen tiempo!.

¡Vámonos de paven!

Hemos vuelto de Alemania. Hacía mucho frío. La gente… no estaba. El Apfel Strudel se salía. Buses, metros, trenes,… menudo lío. Las presis bien. Frankfurt carnavalero. Berlín monumental. Hicimos el “conas” lo que quisimos. Gente muy guapa. Gente muy fea. Apartamento de lujo en el corazón de la city. Todo estaba “ahí al lado”. Gallianooooooooooor. Metro sin tornos. Civilización y sosiego. Habitaciones perdidas. Adoro Berlín Oriental. El pirulí de la tele. Puten, Ich Kan Alles, Jah, Petro Pizza, Gutten Morgen, Schnitzel, Funf.
Os dejo con las fotos, que son más interesantes.

Frankfurt
¡Qué bonito el casco antiguo!
¡Y también la parte nueva!

Berlín monumental
La puerta de Brandemburgo. Impresionante primer monumento de la visita.
El edificio del Reichstag, sede del parlamento.
Restos del muro en Potsdamer Platz.

Berlín arquitectónico
Potsdamer Plazt iluminada.
Juego de luces en la fachada de un edificio cerca de Friedrichßtrasse.
Interior de la Estación Central de Berlín.
Decoración en la fachada de un hotel.
Sin palabras.
Panorámica del Berlín Este.

Berlín vacío
Interior de la Estación Central de Berlín. Vacío.
Estación de metro. Hora punta.
Lo mismo que esta estación de tren.

Curiosidades
Si hay que tocarle los huevos al toro… ¡se le tocan!
Lauris y su colega el oso.
Carolina y “Aurelio” juntos en el muro.
¡Arriba los pobres del mundo…!

Si queréis ver todo el publi-reportaje, lo tenéis aquí.

Anticipo germano.

El oso en Frankfurt.

Sin que sirva de precedente os muestro una de las primeras imágenes de nuestra premeditada incursión en tierras germanas.
Saludos alemanes. Nos vemos a la vuelta.