como unas castañuelassss

mujer cachotas
estoy superilusionado porque ha vuelto uno de mis programas televisivos favoritos.
la verdá es que el año pasado me costó cogerle el punto, pero ya cuando asomaba su catártico final no pude más que sucumbir a sus encantos.
supermodelo 2007 promete, y promete mucho.
aún están con los castins y por lo que he podido comprobar buscarán un elenco parecido al del año pasado, una negra, una gorda, dos o tres rubias… aún no ha salido ninguna gótica, aunque ahora que lo pienso deberían coger a una emo (¿la metalera desfilando?) y alguna con síndrome de Down para completar el conjunto (claro que el cociente intelectual de la pasada edición se acercaba peligrosamente al borde).
por si acaso los de cuatro ya han habilitado un foro y un chat, no hay muchas entradas pero las hay muy grandes, desde el fanatismo fatal de la pusilánime compañera de clase a comentarios que no tienen absolutamente nada que ver con el prrograma, pasando por el humor negro, ello con la calidad ortográfica y la redacción de un chat latino.
ya tengo entretenimiento en el trabajo para meses…
aunque lo mejor de estos realities son siempre los finales, ¿quién no se acuerda del infraser del año pasado llorando porque tenía las orejas grandes? o la otra a la que habían llamado rellenita, ¿ein?
desde aquí proclamo, la televisión es un espejo fiel, terríblemente fiel de lo que es la realidad, o por lo menos de cómo la vemos, y si no, fíjense en las preocupaciones de este país…
¿y qué? joder, si no sería un puto coñazo, dragó todo el día dando noticiosos y punset tergiversando teorías científicas.
nada, yo me quedo con Supermodelo 2007,
esa y la del polígrafo de antena tres, que hace mucho que no la veo y ahora que lo pienso no sé si la siguen dando, pero que eso sí que es enterteinment.
y a los otros culpables de este blog que les den, entre que uno vive exiliado en hivernia y el otro anacoreta dice ser feliz no viendo la tele voy a ser el único que me lo trague, por que, muy a pesar de mi compañera, me lo voy a tragar.

lehendakari
modelo y actor

Tardes de verano

Perfeccionando mis artes con Freehand y Photoshop. Agosto 2007.

Mientras llega el momento de ir a cenar con el Richard, me entretengo ejercitando mis mínimas dotes artísticas mientras escucho un montón de nuevos discos que he ido consiguiendo.
Entre los muchos que pueblan mi lista de reproducción de iTunes destaco, porque sí, los siguientes:

    Bonde do Role - With Lasers
    Beastie Boys - The Mix Up
    Tokyo Police Club - A Lesson in Crime
    Two Hours Traffic - Little Jabs

Y alguno más como Feist, Interpol, UNKLE, The Rapture, The Gossip,… y paro ya. Que aún no los he escuchado todos. Para ello se necesita tiempo y yo dispongo de muy poco.

El gato “montiel”

El gato montiel. Una especie en verdadero peligro de extinción.

Gracias a Pedro y a Miguel.

El transporte

Por favor, no intenten esto en sus casas. Acción realizada por especialistas.

En otros lados lo llaman necesidad. Aquí lo llaman transporte urgente.

…con el ceño fruncido…

A nadie se le escapa (y no es un juego de palabras) la inmensa cantidad de gazapos que invaden nuestra prensa diaria. Ahora, con la llamada Web 2.0, o, atención, “web semántica”, la cosa se agrava más todavía - el hiato entre escribir, redactar, y publicar se reduce a un par de golpes de tecla (o de ratón para los retrasados mentales), y, evidentemente, sólo mirar, por ejemplo, los titulares de “El País” en mi agregador de RSS se me ponen los pelos de punta.

Pero en esto, como en todo, la cantidad y la calidad no suelen ir de la mano. Y es que el gazapo, ese compañero indispensable del acto de escribir, también tiene su histeria, y, evidentemente, hay gazapos mejores y gazapos peores. Y es que la larga trayectoria del castellano ha dado con ejemplos de aleatoriedad ortográfica que dejan a la blogosfera en la picota.

Para antologías, la de ‘Vituperio (y algún elogio) de la errata’, de José Esteban (que salió hace ya algún tiempo).

Cito:

Las carga el diablo. «Basta escribir su nombre para que se ponga contenta la tinta», quiso adular un redactor, en uno de sus artículos, a la hija del director del periódico. En lugar de «tinta», se imprimió nada menos que «tonta». Resultado: «fue despedido y apalizado por el director», cuenta Esteban.

Contenido explícito. Vicente Blasco, en Arroz y tartana, pintaba una escena: «Aquella mañana, Doña Manuela se levantó con el ceño fruncido». Finalmente, lo publicado en una edición fue un muy distinto «aquella mañana, Doña Manuela se levantó con el coño fruncido».

Gastronómica. El apartado de títulos es todo un subgénero. Por ejemplo: un drama titulado La expulsión de los moriscos transmutó por arte de magia en un anoréxico La expulsión de los mariscos.

Periodística. En un anuncio en prensa, alguien solicitaba una «secretaria con inglés». «Aquí se demuestra lo que vale un acento», sonríe Esteban. Al final, apareció publicado «secretaria con ingles».

Alto copete. Esteban no ha podido localizar su nombre, pero un crítico literario dedicó una vez un libro a una condesa cuyo «exquisito busto conocemos bien todos sus amigos». Sólo un problema: se refería a su «gusto», no a sus turgencias.

Flora y fauna. Vuelta a los títulos de obras de teatro y novelas.La obra de Alejandro Dumas La dama de las camelias ha sido traducida, «en más de una ocasión», dice Esteban, como La dama de las camellas.

Metaliteraria. Una erudita Breve historia del ultraísmo argentino se convirtió, en otra ocasión, en Breve historia del altruismo argentino. Casi lo mismo, en fin.

Políglota. En una novela de Ramón J. Sender, en vez de God save the Queen, se publicó God shave the Queen. De Dios salve a la Reina se pasó a Dios afeite a la Reina.

Nocturnidad y alevosía. Por último, también se confiesa Esteban ratón. En concreto, confiesa, mordisqueó un verso de Ramón de Garciasol «cuando trabajaba en la revista Insula». La versión original era un inocente «Mariuca se duerme y me voy de puntillas».El -«jí, jí»- la convirtió en «Mariuca se duerme y me voy de putillas». «Me echaron, claro».