Aparta de ahí

Me da miedo tu colilla.
Siempre he sido desafortunado con las mujeres. Las que no me han dejado, me han puesto los cuernos, me han marcado físicamente (y no es broma), me han dejado plantado, no me han hecho ni caso, ni siquiera me han mirado,… Hombre. Lo cierto es que nunca he sido lo que vulgarmente se conoce como un “figurín”, una belleza o algo similar.
Es lo que tenemos los feos. Por mucho que Los Sírex se empeñasen en desearnos la muerte porque, según ellos, les quitábamos las chicas que “tienen mucha vista”, la realidad es mucho más cruda. No nos comemos un “rosco”. Y eso lo sabe hasta Almenábar.
Sin embargo, para mi sorpresa, hoy Siren me ha dedicado una hermosa frase. Quizá lo más bonito que una mujer me haya dicho en los últimos tiempos.
Recogiendo los restos de la suculenta cena que amablemente nos ha proporcionado Mari Carmen (deliciosas pechugas de pollo en escabeche), me apuro a recoger las migas de la mesa bayeta en mano y cigarrillo en la boca. En el camino del fregadero a la mesa me cruzo con Siren. Me mira seriamente, se desplaza a mi derecha y me dice en un tono entre amenazador y melindroso:
- «¡Aparta, que me da miedo tu colilla!».
Me quedé conmocionado. Eso no se lo dicen a uno todos los días, ¿no?.

Lógico.

Logic Studio. The ultimate box set.
No he salido en todo el fin de semana. Bueno, miento. El viernes fuimos todos (Clara, Iñaky, Maiky, PedroTania y Andrés) a ver una de las siempre estupendas sesiones de McPérez en el Café La Palma.
Ahí se terminó todo mi fin de semana.
El resto del tiempo lo he dedicado a estudiar como un poseso. Tras instalar (hace una semana) Logic Studio en mi mac no encontraba el momento de sentarme a, capítulo tras capítulo, desentrañar todos los secretos (que son muchísimos) de esta impresionante suite de composición, edición y producción musical.
Aprovechando que no había nadie en casa, dediqué las 48 horas de soledad a empaparme de conceptos, atajos de teclado, menús, plug-ins, instrumentos, loops y demás… Creo que, de lo estudiado, he asimilado más bien poco. Pero no importa. Ya he conseguido familiarizarme con el entorno de trabajo. Ahora viene lo bueno.
¿Estará preparado el mundo para mis futuras composiciones musicales? Agarraos donde podáis, que allá voy.

Retorno

Tenori on. Se lo pedí a los Reyes, pero…Ha sido más fácil de lo que esperaba. Volver de vacaciones siempre es duro. El síndrome post… es algo a lo que nunca te acostumbras. No como a la buena vida.
No madrugar, comer requetebien, salir de cafetitos con las presis, juerga tras juerga nocturna, algún que otro viaje,… Las navidades pasaron más rápido de lo esperado y la vuelta a la Casa de las Flores apareció de sopetón en mi calendario.
En el fondo deseaba volver. Ver a mis amados compañeros, retomar mis muy divertidas jornadas de trabajo, reencontrar a todos mis amigos era algo que me hacía especial ilusión. Y, a decir verdad, el regreso a la vieja vida no me ha resultado nada duro. Todo lo contrario.
Tras un emotivo abrazo a los floreros, un maravilloso y cargado de novedades retorno al trabajo y una cena con los lehendakaris siento como que he vuelto a casa. Y eso me hace sumamente feliz. ¿alguna vez pude soñar con una vida más plena que la que tengo ahora?. No lo creo.
De todo lo sucedido hasta el momento he de decir que lo peor, si es que se puede calificar así, ha sido el momento Reyes Magos. Cuando era pequeño, recuerdo haberles pedido eternamente un Scalextric que jamás se dignaron a traerme (por muy bueno que hubiese sido).
Estas fiestas decidí ser original y pedirles un Tenori On (como el que ilustra el post), el instrumento musical de mis sueños. Y ellos, para ser originales, se dignaron a NO TRAÉRMELO.
Tal vez si les hubiese pedido un nuevo iPhone para sustituir al que me sustrajeron maliciosamente.

Bienvenidos seamos todos.

Cenando, que es gerundio.

El fin de semana pasado la actividad general se desarrolló alrededor de una mesa. Y es que no paramos de darle a la mandíbula (bien fuese hablando, cantando o comiendo). La cosa empezó en La Casa de las Flores con una grandiosa reunión de floreros y ex-floreros que terminó a las 6 de la mañana agarrados a un micro rememorando los grandes éxitos de los 80 con el SingStar de Tania.
Para que veáis lo que es una cena bien preparada (en cosa de una hora) aquí os dejo una foto de las viandas con que nos despachamos.
La Cena de las Flores. Diciembre 2007.

El sábado Esteban y yo nos desplazamos a la mansión MaryMor (y vaya palacete que se ha agenciado) donde 5 de las más hermosas mujeres de todo Madrid nos agasajaron con su compañía, su buen humor, su “savoir faire” y una cena de, parafraseando a Álvaro (el tercero en discordia), auténtico marqués.
Aquí os dejo con dos momentos de la deliciosa velada.
En casa de MaryMor. Un lujo para los sentidos. Diciembre 2007.

En casa de MaryMor. Un lujo para los sentidos. Diciembre 2007.

Y el domingo, para rematarla, los Lehendakaris nos visitaron para regocijarse con una auténtica pitanza al estilo gallego: Lacón con grelos.
Ahora llevo un par de días lleno como un tonel. Y se aproxima el momento de las comilonas por excelencia. ¡Socorro!.

¡Bo Nadal!

Llega la Navidad, con sabor de mazapán…La Casa de las Flores os desea Feliz Navidad a tod@s.