Despedida y cierre

Se terminó una época. Un momento histórica ha pasado. El libro se cerró definitivamente.

Lo que muchas personas de muchos lugares del mundo y de múltiples nacionalidades conocieron como “La Casa de las Flores”, ese lugar para el disfrute y la diversión, ha dejado oficialmente de existir. El sábado noche los habitantes y ex-habitantes, los allegados y los que alguna vez significaron algo para este hermoso recinto se reunieron para celebrar la despedida.

Con gran dolor y congoja en el corazón celebramos el final de “La Casa de las Flores”. Ya nada volverá a ser igual. Nuestros caminos discurrirán por distintas vías y, aunque por supuesto conservaremos el contacto y la amistad, nuestras vidas ya no serán lo mismo. 

Del futuro de la casa preferimos no saber nada. Nos quedamos con todos los buenos ratos que allí pasamos. Con las fiestas, las comidas, las cenas veraniegas, los tarimismos, las salidas nocturnas, las comedias, las risas, la convivencia,… la gran amistad que nos ha unido, que nos une y que nos unirá.

Gracias a todos los que vinisteis a la fiesta (especialmente a los que lo hicieron desde fuera de Madrid). Gracias a todos los floreros. ¡Muchas gracias!

Larga vida a La Casa de las Flores.

PD: Un post muy melancólico, pero creo que la ocasión lo merece. Los que lo habéis vivido lo comprenderéis. Seguro.

El nuevo castellano

Libla Mobi. Calle Gaztambide. Madrid. Junio 2008.
(haz click en la imagen para ampliarla)

Un nuevo reto para los académicos. Veremos cómo son capaces de encajar esto entre las páginas del diccionario.

Observado

¡Me siento observado!. La Casa de las Flores. Junio 2008.No sé si os ha pasado alguna vez pero hay momentos en los que me siento observado por múltiples ojos. No son miradas inquisitivas. Simplemente miran, observan detenidamente, se posan en tu espalda obligándote a girar la cabeza.

Cuando las enfrentas cara a cara, se desvían pudorosamente. Al menos la mayoría.

Conciencia

Voces en mi interior. La Casa de las Flores. Junio 2008.Al terminar de comer me he repetido a mí mismo  que “hoy podría ser un buen día”. Me hablo muchas veces, pero en pocas ocasiones me presto la debida atención.

Todo el año es navidad

¿Flores de Pascua en Abril?. La Casa de las Flores. Abril de 2008
En la Casa de las Flores vivimos con otra medida del tiempo. No es solo que desayunemos a deshoras, que nos levantemos cuando nos lo pide el cuerpo (eso solo los fines de semana), que nos acostemos con los primeros rayos de sol de la mañana, que cenemos tarde o comamos a las 5 de la tarde.
No. ¡Qué va!. En la Casa de las Flores vamos más allá.
Todavía tenemos montado el árbol de navidad con sus guirnaldas, con sus luces, con sus bolas y estrellas, con su espumillón,… Que nos hace gracia y no pensamos quitarlo hasta, por lo menos, la navidad que viene.
Y mucho más que eso. Tenemos una flor de pascua. De esas con hojas rojas que están súper bonitas en diciembre, pero que el 2 de enero están más muertas que el mismísimo Chanquete. De esas que pueblan los cubos de basura de media España después del día de Reyes.
Pues la nuestra se resiste a morir, la jodía. Se mantiene ahí, impasible, en la misma maceta en que fue comprada. Echando hojas nuevas de color rojo de vez en cuando. Lustrosa, sana y con pinta de no querer abandonarnos en mucho tiempo.
¿Será que todo el año es navidad en mi casa?. ¿Será que es un caso tipo Dorian Grey y que se morirá si retiramos el árbol? ¿Será que le sienta bien el ambiente malsano, la falta de horarios, el humazo de los cigarrillos y el vapor de las comidas? ¿Será que es un ente de otro planeta que se está preparando para devorarnos cualquier noche en que durmamos desprevenidos? ¿O será que, simplemente, le mola y se quiere quedar con nosotros (como tantos otros visitantes de la Casa de las Flores)?.
¡Que alguien me lo explique, por favor!

Operación iPhone 2

Apple iPhone

¡Al fin!. Después de dos meses de tristeza y lloros repetitivos cada vez que recibía una llamada telefónica. Después del sufrimiento navideño innecesario. Después de morirme de envidia de mis compañeros y amigos. Después de cagarme en tó…
¡Vuelvo a tener iPhone!.
La pregunta ahora es a ver cuánto me dura esta vez. Supongo que mucho, porque no me despego de él ni a sol ni a sombra. Es mi segundo más importante tesoro de la temporada. El primero… ya habrá tiempo de hablar de él.

Aparta de ahí

Me da miedo tu colilla.
Siempre he sido desafortunado con las mujeres. Las que no me han dejado, me han puesto los cuernos, me han marcado físicamente (y no es broma), me han dejado plantado, no me han hecho ni caso, ni siquiera me han mirado,… Hombre. Lo cierto es que nunca he sido lo que vulgarmente se conoce como un “figurín”, una belleza o algo similar.
Es lo que tenemos los feos. Por mucho que Los Sírex se empeñasen en desearnos la muerte porque, según ellos, les quitábamos las chicas que “tienen mucha vista”, la realidad es mucho más cruda. No nos comemos un “rosco”. Y eso lo sabe hasta Almenábar.
Sin embargo, para mi sorpresa, hoy Siren me ha dedicado una hermosa frase. Quizá lo más bonito que una mujer me haya dicho en los últimos tiempos.
Recogiendo los restos de la suculenta cena que amablemente nos ha proporcionado Mari Carmen (deliciosas pechugas de pollo en escabeche), me apuro a recoger las migas de la mesa bayeta en mano y cigarrillo en la boca. En el camino del fregadero a la mesa me cruzo con Siren. Me mira seriamente, se desplaza a mi derecha y me dice en un tono entre amenazador y melindroso:
- «¡Aparta, que me da miedo tu colilla!».
Me quedé conmocionado. Eso no se lo dicen a uno todos los días, ¿no?.