Despedida y cierre

Se terminó una época. Un momento histórica ha pasado. El libro se cerró definitivamente.
Lo que muchas personas de muchos lugares del mundo y de múltiples nacionalidades conocieron como “La Casa de las Flores”, ese lugar para el disfrute y la diversión, ha dejado oficialmente de existir. El sábado noche los habitantes y ex-habitantes, los allegados y los que alguna vez significaron algo para este hermoso recinto se reunieron para celebrar la despedida.
Con gran dolor y congoja en el corazón celebramos el final de “La Casa de las Flores”. Ya nada volverá a ser igual. Nuestros caminos discurrirán por distintas vías y, aunque por supuesto conservaremos el contacto y la amistad, nuestras vidas ya no serán lo mismo.
Del futuro de la casa preferimos no saber nada. Nos quedamos con todos los buenos ratos que allí pasamos. Con las fiestas, las comidas, las cenas veraniegas, los tarimismos, las salidas nocturnas, las comedias, las risas, la convivencia,… la gran amistad que nos ha unido, que nos une y que nos unirá.
Gracias a todos los que vinisteis a la fiesta (especialmente a los que lo hicieron desde fuera de Madrid). Gracias a todos los floreros. ¡Muchas gracias!
Larga vida a La Casa de las Flores.
PD: Un post muy melancólico, pero creo que la ocasión lo merece. Los que lo habéis vivido lo comprenderéis. Seguro.



No sé si os ha pasado alguna vez pero hay momentos en los que me siento observado por múltiples ojos. No son miradas inquisitivas. Simplemente miran, observan detenidamente, se posan en tu espalda obligándote a girar la cabeza.
Al terminar de comer me he repetido a mí mismo que “hoy podría ser un buen día”. Me hablo muchas veces, pero en pocas ocasiones me presto la debida atención.
