Sin noticias de Gurb!

Más de un mes sin escribir nada. Eso es lo que me ha deparado el trabajo. Tantos asuntos por cerrar, tantos festivales a los que presentarse, tantos problemas que solucionar, tantas cosas por hacer,… Vamos. Que llevo más de un mes saliendo tarde de trabajar todos los días y, cuando llego a casa, lo que menos me apetece es ponerme a redactar, retocar y publicar.
Pero esta situación tenía que llegar a su fin. Y he elegido éste como el mejor momento para poner freno a la desidia publicativa (si es que tal término existe).
En estos casi 40 días ha pasado de todo: he trabajado como un mulo, ha llegado la primavera (¿o debería decir el verano?), he escuchado discos nuevos (Los Planetas, The National, Goldfrapp, Jugoplastika,…), he ultimado los detalles del Primavera Sound (¡Sí! Por fin éste es el año de los Pixies), he conseguido que mi iPhone grabe vídeo, he vuelto a ir en bici al trabajo, ya me he calzado mis primeras bermudas,…
Además de todo ello, el pasado fin de semana fue de lo más activo y productivo. Sucesión de eventos a los que decidimos (Clari y yo) no faltar a ninguno.

Sweet Vandals en el Tempo
El viernes noche nos plantamos junto a Diego y Rebeca en el Tempo para presenciar el concierto de The Sweet Vandals. Mucho funk, soul y sentimiento. Pero hacía un calor de morirse. Sudé lo que no está escrito con la americana y la corbata. Al salir era de rigor ir a refrescarse con los “floreros” en el Picnic y era inevitable terminar en un club de mala muerte tomando una copa de tres tragos antes de que nos reventase la cabeza con el bakalao mezclado con ¿Lionel Richie y Rod Stewart?.

El sábado, medio de resaca, nos fuimos al cine a ver la nueva de Tim Burton. Vamos por partes. Primero: la vimos en 2D (del 3D no me fío). Segundo: a mí lo de Alicia nunca me fue mucho. Tercero: ¿qué significa que la señora de Burton salga con el bigote todo afeitao?. Cuarto: por más que lo intenté no encontré ni a Gandalf, ni a Frodo por ningún lado. Cinco: todo como muy “atrezao”. Y yo que casi me quedo dormido por la salida de la noche anterior.
El domingo descansamos de verdad. Levantarse tarde. Comer más tarde todavía. Y arreglarse mucho más tarde aún para ir a ver un espectáculo estupendo de verdad.
Liniers y Johansen. Oooops!!
Liniers y Kevin Johansen presentaban en Madrid su espectáculo Oops!, una mezcla inigualable de música y dibujo en vivo. Ni que decir tiene que me encantó, no tanto por Johansen (me gusta pero tampoco soy súper fan), como por Liniers que me encanta como pocos.
Aquí os dejo el cartel del evento.
Liniers & Johansen. Oops!
Y así llegó el lunes con más festivales, más auditorías, más visitas comerciales, más problemas por resolver, más salir tarde,… y esas cosas del trabajo. Pero, sinceramente, me vienen dando igual esas vicisitudes por dos razones fundamentales.
Una es el sol y el calor que me dan una vida que no te lo puedes creer. Otra es que el viernes es el cumpleaños de Clari. Y eso no es una cosa que pase todos los días. Ya estoy preparando la celebreishon que tiene que ser de esas de no olvidar nunca.
Por cierto. Que si estáis por Madrid… estáis invitados.
Y me callo ya. Que de tanto no hablar en un mes me lo voy a gastar todo ahora.

Despedida y cierre

Se terminó una época. Un momento histórica ha pasado. El libro se cerró definitivamente.

Lo que muchas personas de muchos lugares del mundo y de múltiples nacionalidades conocieron como “La Casa de las Flores”, ese lugar para el disfrute y la diversión, ha dejado oficialmente de existir. El sábado noche los habitantes y ex-habitantes, los allegados y los que alguna vez significaron algo para este hermoso recinto se reunieron para celebrar la despedida.

Con gran dolor y congoja en el corazón celebramos el final de “La Casa de las Flores”. Ya nada volverá a ser igual. Nuestros caminos discurrirán por distintas vías y, aunque por supuesto conservaremos el contacto y la amistad, nuestras vidas ya no serán lo mismo. 

Del futuro de la casa preferimos no saber nada. Nos quedamos con todos los buenos ratos que allí pasamos. Con las fiestas, las comidas, las cenas veraniegas, los tarimismos, las salidas nocturnas, las comedias, las risas, la convivencia,… la gran amistad que nos ha unido, que nos une y que nos unirá.

Gracias a todos los que vinisteis a la fiesta (especialmente a los que lo hicieron desde fuera de Madrid). Gracias a todos los floreros. ¡Muchas gracias!

Larga vida a La Casa de las Flores.

PD: Un post muy melancólico, pero creo que la ocasión lo merece. Los que lo habéis vivido lo comprenderéis. Seguro.

El nuevo castellano

Libla Mobi. Calle Gaztambide. Madrid. Junio 2008.
(haz click en la imagen para ampliarla)

Un nuevo reto para los académicos. Veremos cómo son capaces de encajar esto entre las páginas del diccionario.

Observado

¡Me siento observado!. La Casa de las Flores. Junio 2008.No sé si os ha pasado alguna vez pero hay momentos en los que me siento observado por múltiples ojos. No son miradas inquisitivas. Simplemente miran, observan detenidamente, se posan en tu espalda obligándote a girar la cabeza.

Cuando las enfrentas cara a cara, se desvían pudorosamente. Al menos la mayoría.

Conciencia

Voces en mi interior. La Casa de las Flores. Junio 2008.Al terminar de comer me he repetido a mí mismo  que “hoy podría ser un buen día”. Me hablo muchas veces, pero en pocas ocasiones me presto la debida atención.

Todo el año es navidad

¿Flores de Pascua en Abril?. La Casa de las Flores. Abril de 2008
En la Casa de las Flores vivimos con otra medida del tiempo. No es solo que desayunemos a deshoras, que nos levantemos cuando nos lo pide el cuerpo (eso solo los fines de semana), que nos acostemos con los primeros rayos de sol de la mañana, que cenemos tarde o comamos a las 5 de la tarde.
No. ¡Qué va!. En la Casa de las Flores vamos más allá.
Todavía tenemos montado el árbol de navidad con sus guirnaldas, con sus luces, con sus bolas y estrellas, con su espumillón,… Que nos hace gracia y no pensamos quitarlo hasta, por lo menos, la navidad que viene.
Y mucho más que eso. Tenemos una flor de pascua. De esas con hojas rojas que están súper bonitas en diciembre, pero que el 2 de enero están más muertas que el mismísimo Chanquete. De esas que pueblan los cubos de basura de media España después del día de Reyes.
Pues la nuestra se resiste a morir, la jodía. Se mantiene ahí, impasible, en la misma maceta en que fue comprada. Echando hojas nuevas de color rojo de vez en cuando. Lustrosa, sana y con pinta de no querer abandonarnos en mucho tiempo.
¿Será que todo el año es navidad en mi casa?. ¿Será que es un caso tipo Dorian Grey y que se morirá si retiramos el árbol? ¿Será que le sienta bien el ambiente malsano, la falta de horarios, el humazo de los cigarrillos y el vapor de las comidas? ¿Será que es un ente de otro planeta que se está preparando para devorarnos cualquier noche en que durmamos desprevenidos? ¿O será que, simplemente, le mola y se quiere quedar con nosotros (como tantos otros visitantes de la Casa de las Flores)?.
¡Que alguien me lo explique, por favor!

Operación iPhone 2

Apple iPhone

¡Al fin!. Después de dos meses de tristeza y lloros repetitivos cada vez que recibía una llamada telefónica. Después del sufrimiento navideño innecesario. Después de morirme de envidia de mis compañeros y amigos. Después de cagarme en tó…
¡Vuelvo a tener iPhone!.
La pregunta ahora es a ver cuánto me dura esta vez. Supongo que mucho, porque no me despego de él ni a sol ni a sombra. Es mi segundo más importante tesoro de la temporada. El primero… ya habrá tiempo de hablar de él.