¿Kamen-taristas Mal(ina)venidos?
En primer lugar quisiera pedir disculpas a los lectores, y muy especialmente a aquellos que pagan la suscripción anual a Ciclodí, así como a aquellos que hacen donaciones puntuales utilizando el sistema Pay-Gay. El motivo de éstas (las disculpas) es que la falta de información acerca de las nuevas incorporaciones nos hace en ocasiones ser ambiguos en nuestros comentarios, hasta el punto de que ahora, releyéndolos, me da la impresión de que hasta pudieran parecer hostiles al lector ocasional. A esto se le dará término cuando el editor/chairman tenga a bien actualizar la sección ¿Quiénes somos?
A la esperada e incluso implorada incorporación de Marina parece ahora añadirse la de este chaval de edad incierta (parece que su organismo no sigue el curso normal de la oxidación). He de reconocer que su presencia aún me desconcierta más, si cabe, que la de Marina (Cf. mi serie Querida Marina, próximamente categoría en Ciclodí).
Resulta pues que el mencionado individuo ya lleva un tiempo colgando comentarios, y a mí se me había antojado que el chaval era vasco. No porque tuviese alguna prueba fehaciente de ello, simplemente es que a mí cualquier nombre raro que tenga una “k” por medio me resulta vascuence al oído. Por ejemplo, Lehendakari, comentarista de esta página, tiene nombre raro, una “k” por ahí y resulta ser vasco. Mis sospechas se vieron temporalmente confirmadas cuando aquél comenzó su primer artículo, ya como autor de este blog, utilizando el alfabeto cirílico. Alguno dirá que tengo poco mundo.
Finalmente, Kamen, que es de quien hablo, me responde que su infancia la pasó cubriendo la revuelta punk en Londres para los servicios secretos búlgaros. Entonces hago yo un poco de investigación, entre los artículos y comentarios de esta página y el Google: Como la provincia de Bulgaria no es parte de Euskal Herria, he de reubicar al amigo, moviéndolo de ‘vascos’ a ‘búlgaros nacionalizados españoles’. Lehendakari, vuelves a flotar solo en algún lugar de mi no muy bien colocada cabeza.
Todo esto arroja la cuestión de quién es Kamen, acaso con una biografía más oscura y complicada -retomo el segundo párrafo- que la de Marina. ¿Es un niño de la guerra? Si es así, ¿De cuál? ¿Sigue espiando para Bulgaria? ¿Es agente doble? ¿Por qué tiene mejor ortografía que la mayoría de los españoles? ¿Colegio público o de pago? ¿Real Madrid o Atletic de Bulgaria?. Estas y muchas otras cuestiones han de ser algún día contestadas.
Mientras tanto, que una nube de misterio rodee estos lugares. El nuevo entorno gráfico ciertamente ayuda.


Querida Marina:



