El jueves noche nos fuimos, una vez más, a Charada a ver al siempre genial DJ Muerto. Lo pasamos en grande. La música con la que nos deleita El Muerto es siempre refrescante, distinta, reveladora y generadora de buenas sensaciones.
Tras él, y poco antes de irnos para casa, pillamos un poco del show de Luke Vibert. La verdad, pagar para escuchar música (animadilla, eso sí) mientras ves a un tipo deleitarse chateando con sus colegas… a mí no me llama nada.
Será por eso que nos marchamos a dormir. Que eso sí me motiva.
Charada. Jueves noche.
El jueves noche nos fuimos, una vez más, a Charada a ver al siempre genial DJ Muerto. Lo pasamos en grande. La música con la que nos deleita El Muerto es siempre refrescante, distinta, reveladora y generadora de buenas sensaciones.
Tras él, y poco antes de irnos para casa, pillamos un poco del show de Luke Vibert. La verdad, pagar para escuchar música (animadilla, eso sí) mientras ves a un tipo deleitarse chateando con sus colegas… a mí no me llama nada.
Será por eso que nos marchamos a dormir. Que eso sí me motiva.