[...] Mire vuestra merced, respondió Sancho, que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que volteadas del viento hacen andar la piedra del molino.[...]
De El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha.


4 Comentarios
pues eres asaz caballero
ven aquí, pulcro trovero
pues voy, postrada a tus pies,
a enseñarte como es
el amor con que te quiero
- ¡Qué puñalada!
- ¡Tremenda! ¡Infeliz, se está muriendo!
- (Agonizando) Sabed que menda, es don Mendo, y don Mendo …. mató a menda.
Gústame incomodarme,
levantar a miña saia,
abrir a miña braga
e ver o río.
A humidade onde
dentro de min
non hai ninguén.
Ramón,
acércate al arroyuelo
y lávate barba y boca
porque después del almuerzo
no lo hiciste y tienes manchas
de chorizámen y huevo