Este fin de semana hemos disfrutado de todas las cosas que hacía bastante tiempo no disfrutábamos: las croquetas de Casa Julio (cada día estoy más convencido que son las mejores del mundo), los plantones de los Lehendakaris, los paseos por Madrid bajo el sol, los caprichos de Vinçon, los cafés en el CBA y las conversaciones con Diego.
Por cierto. Que nos mostró su casa nueva y no veáis lo chula, céntrica y bonita que es. ¡Lástima de su casera tan paranoica!. La de fiestas agradables que podríamos haber tenido en su azotea.

5 Comentarios
ejem…
matice
en ningún momento había yo quedado con ustedes
Un plantón es un plantón.
plantón el del sr baltar.
que ese sí que dijo que venía
lehendakari
un panatalón es un pantalón
En fin. Del señor Baltar… prefiero no decir nada. Lo suyo no tiene nombre.
El caso es plantar. Le voy a llamar a partir de ahora Sr. Plantar, en vez de Baltar.
y qué esperaban?
se trata de don baltar, en su caso, perder el avión no es que fuese posible, es que era probable