Würsa (18 000 Km from earth)

Estamos a 18000 kilómetros de altura y nos falta el aire. No sólo por el vértigo de las más de 40 mil personas (y subiendo exponencialmente cada minuto que pasa) que nos miran, sino por el improbable ejercicio de equilibrio imposible que realizan los animales y objetos que acostumbramos ver en apacibles posturas.

En palabras del autor de la imagen:

Sculpture by Daniel Firman for the exhibition Superdome at the Palais de Tokyo.

In my opinion the rest of the exhibition’s rubbish but this piece is spectacular. That’s what an elephant can do at 18 000 Km from earth gravity.
It’s worth checking out the photos of how the taxidermist prepared this sculpture (the catalogue is free with the exhibition but I couldn’t find the pictures online)

Simplemente maravillosa.

PD: ¡Visitadla! Es la nueva sensación de Flickr.

Aprende a nadar

Con manuales como estos… no creo que nadie pueda resistirse.

Así, así. Sigue así, que vas muy bien…

 

Agáchate un poquito más…

Estamos aquí (pero un poco allí)

Aquí tenéis un resumen fotográfico de lo que ha sido nuestra estancia en la capital italiana. Después de dos semanas todavía tenemos la mente más allí que aquí.
Bueno, algunos. Porque otras se marchan al otro lado del charco a pasar 20 días. Las hay con suerte. Llegar de vacaciones y volver a irse. Si es que no le ha dado ni tiempo a deshacer la maleta. ¡Qué más quisiera yo!.
Bueno. Al turrón.

(click para ampliar)

(click para ampliar)

(click para ampliar)

(click para ampliar)

(click para ampliar)

(click para ampliar)

(click para ampliar)

(click para ampliar)

Después de Roma nos fuimos a Galicia. Y más fotos por publicar. Pero para la próxima. Que sino os vais a hartar con tanto foterío y tanto vacacionismo. Además. Así rememoramos durante más tiempo lo bien que nos lo pasamos.

¡Hasta la próxima!.

Retornados

 "Il Colosseo". Roma. Agosto 2008.

El calor era bastante sofocante en la ciudad más abrumadora sobre la que hemos puesto un pie. Allá donde dirijas la mirada cientos de tesoros artísticos aparecen dispuestos a no dejarte ni un solo minuto de descanso. Te sientas a recobrar el aliento y descubres que lo haces sobre una piedra milenaria, sobre una obra maestra del Renacimiento o sobre un fastuoso monumento fascista.

Todo en Roma es arte. No solo las calles. La gente, la comida, el tráfico, el tiempo. Todos los elementos ponen su granito de arena para que la experiencia sea sobrecogedora e inolvidable. Para muestra, un botón.

El gran Destrini. Roma. Agosto 2008.