
¿Te imaginas salir de currar a toda prisa, comprar tres litros de cerveza en un chino, coger un taxi hasta Principe Pío, tirarte en un parque a beber las birras, entrar a un concierto con la última canción de los teloneros, beber más birras dentro del local, ver borrachísimo cómo cae sobre ti una explosión de guitarras y baterías durante 90 minutos, sudar como un pollo, cantar hasta quedar afónico y todo ello en compañía de Pedro y “El Rana”?.
Esa fue mi tarde-noche de ayer. Y la disfruté como un enano. Hacía casi un año que no iba a un concierto y la emoción me embargaba (no tanto como al Rana, todo hay que decirlo).
Del concierto decir que fue brutal, cañero, espectacular y con grandes temas para cantar y bailar. Me quedo con dos frases de Kele Okereke, cantante de la banda: “It´s the first time that we play with a live tree in a venue” (en referencia a la maldita palmera de La Riviera) y “Unfortunately this is going to be our last song. Luckily for you, it is damn good” (tras estas palabras cierran el concierto con la incendiaria “Helicopter”).
Y luego taxi a casa y a dormir para trabajar hoy. Pero bueno. Dormí como un bendito.
Un Trackback
[...] brinqué como loco con todas las canciones, grité con todos el “So fucking useless” y como cuenta el gran Román en su blog, creo que el Helicopter final fue apoteósico, se pudo ver a Okereke “Rijkaard” [...]