
Eso es todo, amigos. Hoy es mi último día trabajando en la sede irlandesa de la compañía de la manzana. Dos años a su servicio, y otro más trabajando para Siemens, completan el periplo por este país.
En general he de decir que la experiencia ha sido excelente. He conocido a muchas personas (grandes, muy grandes amigos), me he librado de algunos prejuicios y lastres (nos ha costado pero respiramos tranquilos al fin), he aprendido mucho, he bebido algunas de las mejores cervezas del mundo, he conocido varios paises y continentes, he hecho todo lo que he podido (y querido). Enriquecido y fortalecido. Así es como me siento.
De todo lo sucedido en este tiempo, no me arrepiento de nada. Es más. Me congratulo de que las cosas hallan seguido este determinado cauce. Dicen que “lo que no te mata, te hace más fuerte”. Y más fuerte me he hecho. Ahora no le tengo miedo a nada.
Adiós Irlanda. Desde hoy todos los caminos apuntan a España.
3 Comentarios
por fin mochi
enhorabuena y toda la suerte del mundo
nos vemos muy pronto
Jo, tio, estoy tan liada que ni tiempo tengo a comentar, pero a visitarte venía de cando en vez…. Cuando vi el de las japonesasdas ya estaba reseso y ahora que vuelvo ver ya te vas, ay! Bueno me alegro porque es lo que querías hacer y lo que queremos los que te echamos de menos. Pero voy a echar de menos las crónicas desde las Irlandas, en fin, pasa pá casa. Te vienes a los Ferroles? A las Murcias? A los Madriles? A dónde querido Gües te vas a instalare?
Muy bien!! ahora te disfrutaremos por aqui. Animo y mucha suerte, a ver donde coincidimos!