Capítulo 1. Camino de Japón.
Ya está aquí lo que todas y todos esperabais fervientemente. Éste es el primero de una serie de capítulos fotográficos que recogerán todo lo sucedido en el viaje que nos llevó a Arancha, a Sandra y a mí a Japón.

Con más nervios que otra cosa nos reunimos en la parada del Aircoach que nos llevaría de Cork a Dublín.

En Dublín yo no podía quedarme quieto. Era tanta la emoción que no me senté hasta que me forzaron a hacerlo en el vuelo hacia París.

Camino de París el cielo estaba completamente limpio de nubes. Cuando hace sol me pongo contento porque pienso que nada va a poder salir mal con tanta luz.

En el avión a Japón el tiempo pasaba muy despacio. Tenía el cuerpo molido después de ver 4 películas seguidas. Me pasé el resto del viaje de pie y dando micropaseos por los pasillos del Boeing.

El vuelo transcurrió sin ningún incidente (bueno, una japonesa le preguntó a Sandra si éramos de Camerún) . Viajábamos en contra del sol, así que pude observar el amanecer sobre la Estepa Rusa.

Tras los consabidos controles policiales pusimos pie en suelo japonés. Al salir por la puerta, dejamos todas las maletas tiradas por ahí y nos apresuramos a hacernos la primera foto nipona.

Primeros minutos de confusión. Hay que localizar la oficina de JR (Japan Railways) para obtener el Railway Pass. Es difícil orientarse cuando no entiendes nada de lo que está escrito y la gente (99% de la población) no habla inglés.

Tras dar varias vueltas, confundir a las empleadas del JR con nuestros pasaportes (Arancha es Mr. o Ms. ¿Y Román?) y caminar varios minutos en círculos, localizamos el andén donde esperar el tren rápido (Shinkansen en japonés) que nos llevaría a Tokyo.

El servicio de trenes en Japón es famoso mundialmente por su limpieza y eficacia. Casi nunca se retrasa, es cómodo, es rápido y cubre todo el país (por las ciudades se puede viajar en tren sin problemas, lo que hace que con el Railway Pass no tengas que gastarte dinero en otro medio de transporte). JR dispone también de líneas de bus.

Tras unos 40 o 45 minutos de viaje la voz en off, primero en japonés y luego en inglés, anuncia que estamos a punto de llegar a la estación de Shinagawa. Ese era nuestro destino. A pocos metros de allí se encontraba el primero de los hoteles en los que nos íbamos a alojar.
Continuará…


7 Comentarios hasta el momento
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Pues a mi me gusta la de las pantallas a oscuras - muy fantasmagorico.
(Menudas señoras-patilla que te estas marcando…)
K.
Lo dijo kamen el 03.08.06 11:44 am
sí, sí, muy mono el viaje, pero ya tengo ganas de ver japonesús auténticos además de respaldos varios de asientos de medios de transporte de todo tipo.
Lo dijo brother el 04.08.06 12:37 pm
De todas formas, qué bonitos son los cartelillos de los sitios sin letras en cristiano. ¿Los teclados son también así en Japón?
Lo dijo brother el 04.08.06 12:40 pm
Por cierto, hemos recibido la postal maravillosa (rollo flamenca para poner sobre la tele). Y llegó justo el día en que acabé un libro estupendo sobre un tratante de seda francés que viajaba a Japón a comprar huevos de gusanos. Por cierto, estupendo y recomendable, es increíble cómo están contadas algunas cosas.
Lo dijo brother el 04.08.06 12:47 pm
mochi
muero de envidia…
yo, de vacaciones nacionales que no da el presupuesto.
A ver si hablamos pronto.
Por cierto me encontré con Diego en el Festival de Jazz de Vitoria, ya contaré…
Lo dijo lehendakari el 04.08.06 1:04 pm
mola molando. cuéntanos más, de japón y de esos cambios oraculares o algo, no?
Lo dijo elnevero el 07.08.06 9:47 am
conta de Xapón, si, méteme de novo en “Lost in traslation”
Que envexa todo!
Lo dijo kate el 07.08.06 11:00 am
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