Hace ya varios meses que la tengo y que la disfruto (me la compré por mi cumpleaños, para los curiosos). Es una auténtica gozada. Puedes disfrutar de música, fotografía, vídeo y juegos. Me siento tan orgulloso de ella que casi ha conseguido desplazar a mi iPod de entre los “imprescindibles” en mi mochila. Lo único que me falta para ser feliz es un auténtico sello de almacenamiento para poder hacer con ella lo que quiera.
Y os preguntaréis porqué no había dicho nada antes y me destapo ahora con esta tontería. Pues, bien. La respuesta es muy sencilla. Es más. Ya la vaticinaban un grupo de señoritas en la publicidad de unos conocidos productos cosméticos destinados a satisfacer todas nuestras necesidades estéticas. La respuesta está en el aire. Y es: ¡Porque yo lo valgo!.
PD: Es tan bonita…
5 Comentarios
Deus, eu non teño iPod, quere dicir que estou fóra deste mundo? á veces, convosco, parécemo, si.
Non muller, non. O que pasa que eu debo ser deses homes que non crecen e gastan os cartos en xoguetes para maiores. Pero ti non te preocupes. Encántame saber que hai xente que pode vivr sen todos estos chintófanos, non coma min.
Penso que son unho deses chamados “homo tecnologicus”. É unha deformación, ou non?.
deformación es la que tienes en el cerebelo
pasa pa casa de una vez, hombre
ruz, ya estás aquín?