Quiero, quiero,…
¿Alguien se anima a regalármelo? Porfa, porfa, porfa, porfa.
¿Alguien se anima a regalármelo? Porfa, porfa, porfa, porfa.

Ahora que trabajo en Lola siento como que estoy más al tanto de ciertas cosas. A lo mejor es una impresión subjetiva pero me doy cuenta de cosas y pienso en ellas mucho más que antes.
Pongamos por caso el tema de la memoria colectiva. Nunca lo había pensado antes, pero cierto es que el público potencial de ciertos productos tiene una especie de fijación con ciertas marcas que les lleva a identificar todos los roscos de bizcocho (bañados de azúcar o chocolate) como Donuts, a todos los chocolates en polvo como Cola Cao,…
Hoy, mientras fumaba un cigarrillo en un descanso, escuché una conversación telefónica de una transeúnte que hacía referencia a una entrega de documentación en papel y en “disquete”.
Disquete. ¿Cuántos años hace que ha dejado de utilizarse ese tipo de soporte en la informática de usuario y de empresa? ¿Se venden todavía? ¿Cuánto cabía en un disquete? ¿Hay algún ordenador actual que todavía lleve disquetera? La interlocutora, evidentemente, se refería a un CD, DVD, disco óptico, memoria USB o cualquier otro dispositivo de almacenamiento en boga por estos lares.
Es realmente sorprendente cómo los nombres de las cosas se nos quedan en la cabeza. No sé si es nostalgia, ignorancia o memoria colectiva.
En mi caso, evidentemente, es añoranza. Morriña de aquellos tiempos en los que había que cambiar de disco para avanzar en un juego, cortar los archivos para que cupiesen en varios soportes, de agujerear la carcasa de plástico para “engañar” al ordenador haciéndole creer que el disco era de alta densidad, en los que el sistema operativo cabía en 1,4 Mb,…
Desde aquí lanzo la iniciativa de que formemos una plataforma por la vuelta del disquete. Lo tiene bien merecido, ¿no?

¡Ya iba siendo hora! Necesitaba unas vacaciones, aunque fuesen mini. Y ya han llegado.
El miércoles noche nos vamos de puentismo. Y no volveremos hasta el lunes. ¡Qué gustazo!. Nos pasaremos unos días de relax en Murcia. Intentaremos sestear, descansar, ir a la playa, ponernos morenos, comer,… o, lo que es lo mismo, disfrutar de la vida.
A la vuelta nos veremos con pocas ganas de todo. Menos mal que el 15 hay otro puente. ¡Viva las festividades!.

Estoy publicando este post desde mi iPhone usando el Wphone.
Por el momento me parece estupendo, aunque le falta alguna funcionalidad. La interfaz es realmente rápida y la usabilidad muy buena.
Lástima no poder subir fotos.
En la Casa de las Flores vivimos con otra medida del tiempo. No es solo que desayunemos a deshoras, que nos levantemos cuando nos lo pide el cuerpo (eso solo los fines de semana), que nos acostemos con los primeros rayos de sol de la mañana, que cenemos tarde o comamos a las 5 de la tarde.
No. ¡Qué va!. En la Casa de las Flores vamos más allá.
Todavía tenemos montado el árbol de navidad con sus guirnaldas, con sus luces, con sus bolas y estrellas, con su espumillón,… Que nos hace gracia y no pensamos quitarlo hasta, por lo menos, la navidad que viene.
Y mucho más que eso. Tenemos una flor de pascua. De esas con hojas rojas que están súper bonitas en diciembre, pero que el 2 de enero están más muertas que el mismísimo Chanquete. De esas que pueblan los cubos de basura de media España después del día de Reyes.
Pues la nuestra se resiste a morir, la jodía. Se mantiene ahí, impasible, en la misma maceta en que fue comprada. Echando hojas nuevas de color rojo de vez en cuando. Lustrosa, sana y con pinta de no querer abandonarnos en mucho tiempo.
¿Será que todo el año es navidad en mi casa?. ¿Será que es un caso tipo Dorian Grey y que se morirá si retiramos el árbol? ¿Será que le sienta bien el ambiente malsano, la falta de horarios, el humazo de los cigarrillos y el vapor de las comidas? ¿Será que es un ente de otro planeta que se está preparando para devorarnos cualquier noche en que durmamos desprevenidos? ¿O será que, simplemente, le mola y se quiere quedar con nosotros (como tantos otros visitantes de la Casa de las Flores)?.
¡Que alguien me lo explique, por favor!